Redes de Trueque

Publicado el 01/12/2008 - Experiencias

Auto-organización, Compartir recursos, Economía distribuida, Comunidades / Redes, P2P, Desarrollo social, Trueque, Creación de redes, Prosumidores, Monedas complementarias, Capital social

Contribuidores: Heloisa Primavera

Relacionado con: Reinventando el Mercado - Juego de las 5 Columnas

Redes de Trueque
Platoniq entrevista a Heloisa Primavera (Argentina) (1)


1. Hace décadas que existen redes de trueque de distinta índole en varias partes del mundo, y muchas de ellas se han originado en países desarrollados y con una tasa de bienestar relativamente alta (Canadá, Estados Unidos...). Paralelamente, otras sociedades y países con una situación económica mucho más extrema también han dado lugar a manifestaciones de redes de trueque parecidas, como en el caso de Argentina que tan bien conoces. ¿Crees que un entorno de conflicto social y grave crisis económica (como el de Argentina a finales de los 90)da otra dimensión a estas redes de intercambio alternativo? ¿En qué se diferencia el desarrollo de estos fenómenos en ambos entornos?

Estoy sólo parcialmente de acuerdo con la expresión "Hace décadas que existen 'redes de trueque' de distinta índole en varias partes del mundo", porque creo que es fundamental discutir de qué hablamos cuando usamos la misma expresión para algo que abarca iniciativas como la argentina, la canadiense, la norteamericana y la francesa, sólo por citar algunos de los ejemplos más conocidos. Nombré, a propósito, ejemplos muy distintos y, en cierta medida, inconmensurables entre ellos, con lo cual quiero decir que considero que no tienen suficientes puntos en común que les permita ser incluidos en una categoría, simplemente por hacer intercambios sin dinero oficial: también lo hacen las multinacionales, hacia adentro y entre ellas, los Estados-nación y miles de empresas en todo el mundo, por su cuenta, o institucionalmente bendecidas por autoridades tan disímiles como el WIR, los adherentes al IRTA (International Reciprocal Trade Association), o los mismos múltiples pools de empresas de transporte aéreo que premian a sus clientes con "millas" que dan derecho a seguir volando sin comprar nuevos pasajes con dinero. Cada uno con su público, pero con el común objetivo particular de incrementar... el Mercado. ¿No es así? Entonces, para seguir el razonamiento enunciado aquí, propongo simplemente reemplazar la expresión "redes de trueque" por "sistemas de monedas complementarias", que los abarcan en mayor medida y nos permiten un análisis más riguroso, como demandan las preguntas que siguen y el propósito que nos une en esta empresa del Banco Común de Conocimientos. 


2.  Mucha gente contempla fenómenos como LETS (Local Exchange Trading Systems) como una utopía que nunca trascenderá a escala masiva, pero las cifras de crecimiento de las redes de trueque en Argentina (el famoso salto de 23 a 800.000) son testigo de su potencial. En tu opinión, ¿crees que es realmente viable establecer un modelo diferente, basado en un no-dinero o moneda social, para el conjunto de la sociedad? De nuevo, ¿crees que una situación de crisis extrema (como la que podría desencadenar un posible crack energético global en los próximos años) puede precipitar los acontecimientos?

Ésta es una pregunta compleja que me han hecho muchísimas veces en congresos, entrevistas, en medios masivos como la televisión, donde siempre hay tanta avidez de NOTICIAS y primicias... Eso es lo que me empuja hoy hacia, por lo menos, tres tipos de reflexión distintos: la política, en sentido amplio, la ideológica y también la epistemológica.
 
Hablo de la reflexión política porque introducir un sistema nuevo, que altere en alguna medida las finanzas tradicionales, presupone un cierto tipo de "poder" que se quiere lograr. Es decir, presupone que el mismo diseño del sistema debe "forzar" a los usuarios a cierto tipo de conducta, ya sea por necesidad, ya sea por opción voluntaria u obligación; pero lo que está claro (basta preguntarle a la gente hoy o mirar las encuestas de entonces), es que estos no necesariamente lo van a aceptar incondicionalmente, y sí porque les conviene circunstancialmente. Doy un ejemplo: existen, en nuestros países del Sur, planes sociales del gobierno (nacional, provincial o municipal) de corte netamente asistencial, que se supone alimentan un sistema de relación política "clientelística", de dependencia. A veces rayan en la corrupción, puesto que difícilmente los beneficiados son todos los que los necesitan, por el contrario son aquellos que saben estar más cerca del poder. Pero luego de un tiempo, hemos comprobado que la gente que se benefició con ellos puede perfectamente votar a un candidato político de la oposición... No ocurre siempre, pero ocurre lo suficiente como para que tengamos que pensar en la no-linealidad de esos comportamientos: la gente no hace las cosas por una sola y conocida razón. Las respuestas son siempre complejas, basta querer estudiarlas con seriedad.
 
En el caso de las monedas complementarias, está claro que pueden tener distintos objetivos desde sus promotores: desde el más "empresarial", de incrementar las ventas, como otros muy altruistas, disruptivos, y hasta "revolucionarios" si se quiere, por parte de quienes las diseñan e implementan. Pero no es menos cierto que cada usuario las usa (o no las usa) por "sus" propios motivos, y eso sí interfiere en la lógica del diseño de los sistemas que pretenden crecer y sostenerse en el tiempo. Diseños muy atractivos y elegantes no han seguido las previsiones más optimistas que se les pronosticaron y no han crecido como se esperaba. Ocurrió con los LETS y sus variantes europeas, que –ingenuamente– supusieron que la "conectividad" o la "solidaridad" fluiría naturalmente de arriba hacia abajo, horizontal o transversalmente, y se encontraron con dinámicas tan distintas como complejas de comprender y modificar, en cada caso.
 
Pese a ello, debemos ser capaces de analizar con mayor profundidad lo que ha ocurrido hasta el momento, si estamos interesados en cambiar en curso de la Historia. Porque de eso se trata, a mi entender, y no solamente de cambiar el dinero para ampliar el Mercado, como parece ser la lógica fundamental de ese proyecto transformador que está lejos de haberse agotado.

Lo que también quiero dejar sentado aquí es que, en mi condición de profesora universitaria, no me deja de asombrar la escasa temporalidad de la validez de muchas investigaciones publicadas hasta el momento: los fenómenos son rápidamente estudiados en su etapa juvenil (cuando no infantil) y luego nadie lee lo que se publicó anteriormente para discutir o contrastar empíricamente. Se acepta lo publicado como una "caja negra" (Latour, B. 2005) y se arranca de ahí para nuevas reflexiones, con lo cual nunca se llega a la edad adulta, donde sería posible alcanzar algunos resultados estabilizados, profundizándose horizontal y verticalmente, es decir, en espacio y tiempo.
 
Un ejemplo que me llamó la atención fue el caso de una becaria europea que vino durante seis meses a la Argentina, en 2002, para hacer su tesis de posgrado. Logró encontrarse con dos ejemplos de organizaciones absolutamente distintas a las grandes redes nacionales y publicó un cuidadoso estudio de caso, extrapolándolo al "trueque" en Argentina... Cuando volvió con su trabajo terminado, presentado y publicado y me pidió que lo leyera críticamente, la envié a tres nodos de distintas tendencias y comprendió que la Fe de Errata que debía escribir cambiaba sustancialmente su investigación anterior...

Creo que, ya sea como estudiosos del fenómeno y/o militantes de la causa de las "monedas locales como portadoras de una posibilidad de redistribuir la riqueza", nos debemos ese rigor: evitar caer en la tentación de estudiar la infancia o juventud de fenómenos de moda muy localizados, para no concluir equivocadamente acerca de su validez para el resto del Universo... ¡aun de las monedas locales!
 
Finalmente, para volver a la respuesta que solía darles a los que me preguntaban si el sistema estaba preparado para reemplazar a la moneda oficial, decía que: "El impacto de las experiencias dependerá de la forma en que los actores sociales logren legitimar y sostener las actividades. No es posible hacer futurología con tan poco tiempo de maduración de las experiencias." Por ello, nunca quise aceptar la postura de autonomía total del poder público, defendida por muchos compañeros en las redes. Creo que siempre se trató, no sólo de "Reinventar el Mercado", como sostuve en una de mis primeras publicaciones, allá por el año 1999, sino que ése podía ser un primer paso para reconstruir la política misma, a partir de la discusión gradual y sostenida acerca de qué es el dinero y qué podemos llegar a hacer con él, si queremos promover un sistema de masiva inclusión social.

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Platoniq

Redes de Trueque

"En el caso de las monedas complementarias, está claro que pueden tener distintos objetivos desde sus promotores: desde el más "empresarial", de incrementar las ventas, como otros muy altruistas, disruptivos, y hasta "revolucionarios" si se quiere, por parte de quienes las diseñan e implementan. Pero no es menos cierto que cada usuario las usa (o no las usa) por "sus" propios motivos, y eso sí interfiere en la lógica del diseño de los sistemas que pretenden crecer y sostenerse en el tiempo." Heloisa Primavera

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